I Curso de Karate Interno: Comentario del Maestro
El 5 de febrero de 2011, en la ciudad de Toledo, hemos celebrado el primer encuentro abierto a todos aquellos que aspiran a un conocimiento más profundo que el que aporta la mera práctica física.
Su objetivo, dar a conocer el profundo trabajo de investigación llevado a cabo durante años, por quien dirige este departamento, sobre LAS 8 FUERZAS o movimientos “básicos” que realiza el ser humano, transmitidos a través de arcanos ancestrales bajo el nombre de Octograma de Fushi.
Entrecomillamos el término “básicos” con la intención de no identificarlo con algo sencillo sino apuntando al FUNDAMENTO sobre el que se asienta todo el conocimiento del hombre, a tenor de lo que nos transmite la Tradición: QUIEN CONOCE EL MOVIMIENTO DE LOS TRIGRAMAS PUEDE PENETRAR EN LOS SECRETOS Y MISTERIOS DE LA EXISTENCIA.
Aunque la mayoría de los asistentes eran practicantes de karate, con predominio del estilo Goju Ryu, nuestra intención es alejarnos de una imagen “partidista”, puesto que la enseñanza que se pretende transmitir forma parte de la SABIDURÍA UNIVERSAL, ya que el Soplo Vivificante es común a todos los seres, y su función, identificar a cada uno de ellos. Es por esto que entendemos nuestra actividad como patrimonio de todos.
Vienen a mi memoria las sabias enseñanzas del insigne maestro J. L. Padilla (erudito en ciencias y filosofía orientales).
Los hombres pensamos una cosa, sentimos otra, y acabamos haciendo lo contrario; consecuencia de nuestra desidentificación con el Soplo. Por esta razón necesitamos de “carnés de identidad”, donde se defina nuestra procedencia, pertenencia a una determinada comunidad, etc. Tal forma burda de identificar supone un control sobre los individuos por parte del poder.
Cuando el hombre está en su propio soplo vivificante, y por lo tanto, identificado con lo que es, la cualidad del Soplo le permite transformarse en cualquier realidad sin perder su propia identidad, gracias a esta cualidad mágica del “pleomorfismo identificativo”.
El “aliento de vida” que nos insufló el Creador es el objeto de nuestro estudio y su aplicación es universal, con independencia de estilos, culturas o religiones.
Andrés Congregado
Febrero 2011

